Gracias a el aprendí que lo real es lo que tengo enfrente y que al final solo quedan los cuatro de siempre. Tambien a prendí a no dar todo por nada, que las promesas al igual que las palabras se las lleva el viento. Aprendí a ver cuando algo se ha acabado, a barrer pa mi lado, que cada uno va a lo suyo. Aprendí a esquivar, a levantarme, a ser fuerte y que unas personas vienen y otras se van. Es cierto eso que de los errores se aprende. Tu fuiste mi error pero aprendi tantas cosas de ti.
martes, 10 de abril de 2012
Gracias a el aprendí que lo real es lo que tengo enfrente y que al final solo quedan los cuatro de siempre. Tambien a prendí a no dar todo por nada, que las promesas al igual que las palabras se las lleva el viento. Aprendí a ver cuando algo se ha acabado, a barrer pa mi lado, que cada uno va a lo suyo. Aprendí a esquivar, a levantarme, a ser fuerte y que unas personas vienen y otras se van. Es cierto eso que de los errores se aprende. Tu fuiste mi error pero aprendi tantas cosas de ti.
Aunque el mundo a tu alrededor se presente difícil y complicado, debes entender que ser optimista no depende de circunstancias externas, sino de una actitud positiva frente a las dificultades. Busca siempre el lado positivo y la enseñanza valiosa detrás de cada evento difícil. Superarás el pesimismo y sus terribles efectos. El positivismo y el optimismo deben venir desde dentro de ti, precisamente para poder superar los conflictos exteriores. Piénsalo, vale la pena.
En el momento en el que su sonrisa se extendía a través de su cara yo sonreía simultáneamente, era algo inevitable... Sonreía tan cálidamente que tenía la sensación de estar envuelta en sus brazos y se formaban hoyuelos en sus mejillas; eso era lo que más me gustaba de su sonrisa, los pequeños huequecillos que aparecía en su rostro cuando estaba realmente contento. Ese era el mejor momento del día, cuando junto a mi él sonreía con total sinceridad, le salía de dentro, lo notaba. Después, sonreía con su mirada.
Dejé que mi corazón se enamorase y mientras lo hacía, tú te acercaste para recogerlo. Estaba oscuro y yo estaba acabada... hasta que me besaste y me salvaste. Mis manos eran fuertes, pero mis rodillas eran demasiado débiles para mantenerme en tus brazos y no caer a tus pies.
Cuando estoy tumbada a tu lado podría quedarme ahí para siempre, cerrar los ojos, sentirte conmigo en la eternidad, tú y yo juntos... Nada podría ser mejor.
Cuando estoy tumbada a tu lado podría quedarme ahí para siempre, cerrar los ojos, sentirte conmigo en la eternidad, tú y yo juntos... Nada podría ser mejor.
La próxima vez que sientas ansiedad, frustración, angustia o tristeza, pregúntate: ¿Qué es lo que me da tanto miedo?
Las reacciones negativas casi siempre parten del miedo. Muchos miedos son útiles y hasta necesarios. Pero muchos otros no lo son. Tenga o no sentido un temor determinado, tenga o no fundamento, siempre es de gran ayuda saber su origen. ¿Por qué perder tiempo evitando tus miedos, si puedes usar esa energía para enfrentarlos?
Mira tus miedos, enfréntalos directamente, y habrás dado el primer paso en tu camino a superarlos. Apunta a eliminar el problema en lugar de limitarte a sólo atacar el síntoma. Evita esconderte detrás de tus reacciones negativas. Ahórrate un montón de angustia. Si tienes miedo, haz algo al respecto.
Las reacciones negativas casi siempre parten del miedo. Muchos miedos son útiles y hasta necesarios. Pero muchos otros no lo son. Tenga o no sentido un temor determinado, tenga o no fundamento, siempre es de gran ayuda saber su origen. ¿Por qué perder tiempo evitando tus miedos, si puedes usar esa energía para enfrentarlos?
Mira tus miedos, enfréntalos directamente, y habrás dado el primer paso en tu camino a superarlos. Apunta a eliminar el problema en lugar de limitarte a sólo atacar el síntoma. Evita esconderte detrás de tus reacciones negativas. Ahórrate un montón de angustia. Si tienes miedo, haz algo al respecto.
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